15/5/11

Interpelación política

Qué pecado introducir en un blog literario una burda especulación política. Al menos solo está basada en la opinología, y además es breve.

Dice así:

Si los gobiernos kirchneristas son los de la equidad y los derechos humanos, pero la reducción de la desigualdad no fue proporcional (ni mucho menos) con el crecimiento económico, por un lado, y (dejando a un lado el debate jurídico sobre la bondad de los últimos juicios a los perversos de la dictadura) los casos de violencia institucional (como el gatillo fácil) aumentaron, por el otro, ¿qué va a ser del país, dentro de unos años, cuando, según la costumbre, versionemos a la derecha que hoy avanza en Europa y Estados Unidos?

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Es bueno tu comentario al respecto, amarga presencia. Y no me parece fuera de lugar hablar de política en un blog literario, para nada.El problema (o peligro) sería escribir algo de lo que se conoce como "literatura política" en el blog. La literatura política es a la literatura lo que un preso político al sistema penitenciario. Ambos tienen ciertas comodidades inexplicables.
En cuanto al comentario en sí, creo que es atinado dar cuenta de la peligrosidad del hoy como herramienta de la derecha de mañana. No sé si estoy muy de acuerdo con el tema de que aquí se calque a los gobiernos europeos. Por lo menos la ecuación no suele ser muy perfecta si es que hay copia.
¡Saludos!

Torri dijo...

Sr. Anónimo:
Qué buen primer párrafo.
No estoy pensando en el peligro del hoy como herramienta de la derecha de mañana. No le tengo miedo a la derecha en sí, mientras siga vigente el sistema democrático (o sea, en la misma medida en que le tengo miedo a la izquierda). Lo que quise decir es que si dos reivindicaciones supuestamente propias de los dos últimos gobiernos frente a las oposiciones más visibles son la equidad y los derechos humanos, pero hay crecimiento sin proporcional (ni cerca) reducción de la desigualdad, y aumento de casos de violencia institucional (habría que chequear esto estadísticamente, igual), qué va a pasar con estas variables (fundamentales para la sociedad en términos políticos, económicos y de vida, y que ya están muy mal) cuando asuma una fuerza política que no tenga como prioridades estas dos cuestiones.
Por último, Sr. Anónimo, estamos de acuerdo en que aquí no se calca a los gobiernos europeos. Pero tampoco podemos dejar de decir que (en cierta medida, por supuesto) muchas veces "versionamos" (en el uso musical del término) a Europa y Estados Unidos.
¡Salud!